Bombillas cálidas con automatización circadiana
Instala bombillas que ofrezcan 2700K para la tarde y, si es posible, 2200K para la noche. Programa atajos que atenúen gradualmente mientras te preparas para dormir. En una semana, la habitación se siente distinta: menos brillo agresivo, más recogimiento, menos miradas al teléfono, y un descanso que llega antes, con respiración más profunda.